La cosa, entonces, es así.
Me gustan las que saben lo que quieren.
Las que dejan las cosas en claro desde el principio. Que pueden decirte que no quieren nada serio pero que podrían salir sin compromiso. Te lo dicen desde el arranque para que después no hayan daños ni peleas. Perfecto.
Las que pueden cometer errores pero no se ‘confunden’.
Las que te dicen de frente si dejan de sentir algo, y no te mecen a su antojo solo para que no las odies. Es mejor ser sincera a ser egoísta.
Me gustan las atrevidas

Las que proponen y no dejan que el hombre sea el que piense y haga todo.
Las que se olvidan de esperar tanta ‘caballerosidad’ y prefieren una relación donde hombre y mujer pesan igual.
Las que al menos, por lo general, están acostumbradas o dispuestas a ‘ir a medias’. Inclusive, a pagarle al hombre en algunas circunstancias.
Las que en otros campos no tienen miedo del ‘qué dirán’ y expresan libremente otros apetitos. Y no tienen reparos en tomar la iniciativa.
Las choteras, que si no quieren algo te dicen no y punto. Y a veces te cagan, pero me gustan.
Me gustan las que se visten distinto.
Las que fuera de convenciones olvidan lo ‘nice’ y adoptan lo ‘alternativo’. La moda alternativa o moda urbana. En esta ciudad, yo las llamaría las ‘barranquinas’. Ahora también las llaman ‘artis’. Otros les dicen ‘bohemias’. A mí me encantan. Por favor, ¡nunca dejen de ser así!



Me gustan las interesantes
Las que tienen algo atractivo u ocurrente que decir (no necesariamente algo serio, pero algo que llame mi atención).
Las que con simples gestos, miradas, actitudes o formas de vestir captan toda mi atención y me hacen querer saber más de ellas.
Me gustan las que bailan sensual, porque no puedo quitarles la mirada ni dejar de pensar en lo que una buena amiga me decía hace poco: “De hecho los hombres creen que las mujeres nos movemos en la cama como bailamos”. ¡¿Acaso me atreví a contradecirla?!

Me gustan las coquetas, porque me enganchan en una. Me gustan las movidas, porque me atrae lo prohibido. Y por eso me gustan también las chibolas, las inocentes, las tranquilitas. Y también las de mi edad, las experimentadas y las maduras.
Y me gustan todas. Las de contextura promedio, las rellenitas y gorditas, las chatas, flacas (nunca tanto), morenas, blancas (no pálidas), las de pelo negro o castaño o rubio. Las de ojos claros u oscuros. Las de mirada atrevida pero tierna. Las de piel suave y cálida. Las de labios gruesos y de besos perfectos: suaves, sugerentes y luego apasionados. Y, por qué no, en ese trance de besos franceses atolondrados y candentes, las que recorren tu cuerpo con la mirada, las manos y los labios, se dejan llevar por el calor del momento, y se sofocan a plenitud al ritmo lento y luego galopante, de un lado a otro, de un trajín cuyo último jadeo es seguido de una mirada que lo dice todo: al menos en ese momento, así como somos, el uno para el otro. Y nada más importa.

Me gustan todas, y tenga o ya no tenga sentido, me gustas tú, porque tienes mucho de todo lo que he dicho.
pink.sneaker's
kassá's
Manel J Sánchez's
Estoy tan fuera de control♥'s
Vane francisca's
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sheislikeheroin.�� �'s















